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Los mercados municipales, las mejores tiendas a granel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

‘Comprar a granel és difícil perquè no hi ha botigues on es pugui al meu barri’ o ‘No tinc temps per fer-ho’ o ‘És molt car’ serien les principals excuses per no intentar passar de comprar menjar embolicat en plàstic a comprar-ne menjar sense cap acompanyant més. Aniré excusa a excusa intentant donar respostes i la meva opinió personal.

‘Comprar a granel es difícil porque no hay tiendas dónde se pueda en mi barrio’. ¿Has probado en tu mercado municipal?
Últimamente, cuando la gente me ve con los tuppers y el carro de la compra dirigirme al mercado, me comentan que cómo lo hago, que de dónde saco el tiempo, pero sobre todo me preguntan: ¿dónde compras a granel? Y yo les digo: ‘En el mercado municipal’, en mi caso, el Mercado de Hostafrancs’. Y ellos y ellas me dicen (¡sobre todo ellas!): ‘¿En el mercado?’ Y entonces yo les cuento todo esto. En mi mercado, el de mi barrio, yo compro:

  • Varios dulces para desayunos y meriendas: galletas y cookies. Por lo tanto, sí, se pueden comprar galletas a granel y no sólo en el mercado. Por ejemplo, hay unas galletas de chocolate integrales que sólo me gustan a mí en casa y las compro en una panadería de la calle de Sants, que no está especializada en granel. De hecho diría que es una franquicia. Pero yo llevo mi frasco de vidrio y la chica me la llena encantada.
  • Frutos secos: pasas, almendras, nueces, cacahuetes, pipas peladas, pipas de calabaza, etc. Que se pueden comprar frutos secos en el mercado es un clásico, diría. Yo toda la vida lo he visto pero normalmente la gente se ha acostumbrado a que les pongan en mini bolsitas de plástico o tuppers pequeños de plástico (difíciles de utilizar más de una vez). Pero, si llevas tus propios botes o tuppers y los taran, puedes evitar ese uso de plástico innecesario.
  • Pescado y carne. ‘¿Cómo?’ La gente me responde así. Comprar a granel siempre se ha relacionado con comprar a peso sin envase, pero más enfocado a cereales o legumbres o especias, por ejemplo. En el caso del pescado o de la carne, yo los compro con mis tuppers e intento que en el caso de querer congelar alguna pieza ya sean en el  tupper correspondiente (de un vidrio especial para poder estar en el congelador). Por lo tanto, sí, la carne y el pescado puede comprarse sin bandejas de porexpan o bolsas de plástico o film pegado o al vacío. De hecho, y vuelvo a insistir, en las pescaderías y carnicerías de barrio, que todavía hay alguna, también puedes ir con tus propios envases desde casa. No se trata tanto, pues, del lugar dónde compramos sino de llevar con nosotros los envases necesarios para evitar otros nuevos.
  • Fruta y verdura. En este caso todos lo ven claro. La fruta y la verdura siempre se ha encontrado en los mercados y siempre se ha podido comprar sin la necesidad de bolsas de plástico mientras cuentes con tu propio capazo o cesta o carro de la compra. En este caso yo uso bolsas de tela de tara cero, que se pueden utilizar incluso para uva o cherries o piezas de fruta y verdura pequeñas. Sin embargo, no compro demasiado verdura o fruta en el mercado ya que estamos en una cooperativa que nos trae la fruta y la verdura ecológica y de proximidad a casa.
  • Pasta. En la misma parada dónde compro los frutos secos también compro la pasta, de todo tipo: integral, de espelta, de verduras, artesanal, ecológica. En este caso diría que la parada dónde compro tiene una sensibilidad especial y tiene una variedad de productos nada normal. Lo digo porque en algunos casos me han comentado que no en todos los mercados se encuentra lo mismo pero yo creo que si buscas, a veces encuentras más de lo que esperabas. En el caso del mercado de Hostafrancs hay una parada de pasta artesanal que incluso me permite comprar pasta fresca a granel.
  • Bacalao, boquerones, salmón, etc. Todos los mercados cuentan con la parada del bacalao y allí todo se puede comprar a granel: croquetas de bacalao, los boquerones, todo. Sigue siendo caro, claro, pero evitas llevarte un plástico que no necesitas.
  • Comida precocinada y legumbres cocinadas. Y aquellos días que no tienes nada en la nevera para comer y no tendrás tiempo de cocinar o que quieres una cena hecha para llegar tarde a casa con los niños, puedes también comprar en los puestos de comidas pre-cocinadas del mercado pero cocinadas ese mismo día (no cocinados y envasados). En estos casos también puedes comprar a granel con tus propios envases: judías cocidas, brócoli, macarrones con verdura, sopa con pelotas de carne, guisantes cocidos, etc.
  • Embutidos y quesos. Y no podía faltar el jamón, el queso, el salchichón. Todo esto también lo puedes comprar con tus propios tuppers. En este caso yo tengo tres de vidrio con tres tapas de colores que son siempre para los embutidos. Las tapas no cierran herméticamente y de esta manera siempre los tengo controlados.
  • Patatas fritas. Mi último descubrimiento es que puedes ir a la churrería del barrio de toda la vida (en nuestro caso, lleva en el barrio más de 50 años) y comprar las patatas chips a granel, con tu propia bolsa y en peso. Lo que tú quieras. Sin conservantes ni aditivos y mucho más sanas, cocinadas por ellos.
  • Café. Cerca de los mercados hay, en muchos casos, cafeterías que cuentan con un rincón para comprar café a granel. Si vas con tu propio envase te lo rellenan encantados. Puedes elegir entre variedades y el placer de sentir el olor del café mientras se muele. Eso no tiene precio.
  • Infusiones. En el mercado, en muchos casos en el mismo sitio dónde puedes comprar los frutos secos, también encuentras infusiones de todo tipo. Sino, hay tiendas del tipo ‘Manantial de salud’ que se encuentra en muchos barrios, donde las puedes comprar con tus propios recipientes.

 

Comprar comida pre-cocinada en el mercado con tu propio recipiente es posible.

Comprar croquetas, hamburguesas, pechugas de pollo, etc. es posible en envases propios. A David, mi pollero, no le molesta hacerlo. De hecho, lo hace encantado. Él se ahorra gastar envases de plástico y yo me ahorro el plástico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y todavía no he conseguido comprar a granel en el mercado y por lo tanto, sigo comprando en tiendas especializadas en granel, los siguientes productos:

  • Aceite y vinagre. La verdad es que en este caso el precio sí es escandalosamente más caro y por lo tanto, después de probar en varios lugares, nos hemos decidido por comprar aceite ecológico pero no a peso. De momento es demasiado caro.
  • Sirope de agave y otros edulcorantes.
  • Vino. En las bodegas de toda la vida que cuesta encontrar, pero si las encuentras puedes reaprovechar botellas propias.
  • Arroz y legumbres. En este caso he encontrado una granería cerca de casa de mis padres (en L’Hospitalet) dónde una vez al mes, aproximadamente, voy a rellenar lo que necesito. La verdad es que resulta difícil encontrar arroces a granel en el mercado. En las granerías se pueden encontrar de todo tipo: salvaje, integral, basmati, etc. Y lo mismo con las legumbres y muchos otros productos.
  • Leche de vaca y vegetales. Sé que la podría hacer yo pero para eso no he encontrado tiempo aún ;-).

 

‘No tengo tiempo para hacerlo’. Se trata de organizarse y de intentarlo.
En casa soy yo la que compro a granel. Soy yo la que decidió apostar por reducir nuestros residuos familiares y aunque tengo el apoyo y colaboración de mi pareja e hijos, soy yo la que tengo que encargarme de la logística y de la compra. Por lo tanto, me he tenido que organizar muy bien. Una vez a la semana lleno el carro de la compra de tuppers (a veces con más acierto que otros) y salgo al mercado. Algunas veces por la mañana y otras, por la tarde. Por lo tanto, por las tardes también se puede ir al mercado municipal. Después de muchos meses haciéndolo, ya sé qué envases usar en cada caso (que en algunos casos se trata de rellenar ya que son siempre los mismos: los frutos secos, la pasta, los embutidos o los dulces). Y siempre añado alguno más por si se me ocurre algo en el propio mercado. Más vale que sobren que no quedarme corta. Por lo tanto, la receta sería:

  • Haz inventario de los tuppers que ya tienes en casa y del uso que haces. Si los usas todos para llevarte comida al trabajo o para los desayunos de los niños, necesitarías contar con alguno más para comprar a granel.
  • Mira bien qué tarros de cristal ya tienes o que vas consumiendo y tiras. A partir de ahora te los puedes quedar y rellenar con productos diversos. Hay que seleccionar las medidas que necesitas para no acumular excesivos envases.

Todo esto no lo harás de un día para otro. Es cuestión de ir incorporando un hábito poco a poco; y una vez lo hayas ido aplicando, estarás tan acostumbrada que en lugar de suponerte más trabajo te supondrá menos.

En cuanto a la tercera excusa: ‘Es muy caro’, prefiero responder en otro post ya que este ya es demasiado largo y este tema da mucho para comentar y debatir.

De momento, haz inventario, mira lo que consumes, qué podrías comprar sin envases asociados y empieza uno a uno. Hazte una receta a medida. Las soluciones pueden ser diversas y cada uno las tiene que aplicar a sus posibilidades personales. A partir de aquí, os aseguro que todo es satisfacción y confort. Y sobre todo, la sensación de que estás comprando sólo lo que necesitas, que no estás generando residuos innecesarios y que además, estás comprando productos mejores, más sanos y locales, y estás conociendo más a las personas que te rodean, tus vecinos y vecinas y comerciantes del barrio.

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