Logotipo Quincalla

Nueva imagen, nueva tarjeta y nueva web

Nueva marca hecha a medida

Hacía tiempo que me hacía falta un replanteamiento de marca. ¿Quién soy a nivel profesional? ¿Qué quiero transmitir? Para trabajarlo conté con la ayuda de mis colegas del estudio de comunicación visual La Page Original.  Estaba claro que necesitaba una marca personal más allá de mi blog Quincalla. No fue necesario briefing. Me conocían tanto que lo tuvieron claro y en unas semanas me propusieron un logotipo y un diseño para tarjetas que la acertó a la primera.

Respecto al logotipo es sencillo pero tiene mucha profundidad. Habla de ciclo, de optimismo, de valores. Y habla de mí. Porque las flechas soy yo, mis iniciales, AV. Yo no lo hubiera hecho mejor. Idea simple pero brillante (según mi parecer). Si te das cuenta, bien. Sino, igualmente funciona. No es necesario decirlo todo de golpe, poco a poco. Y además, con la ayuda del ilustrador Jordi Brunet acabó de coger sentido con unos dibujos que le dieron diferentes significados haciendo que pueda hablar de movilidad, de producto, de estrategia, de biodiversidad, de comunicación, de diseño… En fin, que pueda hablar de todo aquello que hago y que en parte, soy.

En las ilustraciones de Jordi Brunet, el nuevo logotipo es la base sobre la cual dibujar varios conceptos en los que trabajo o que incorporo de manera transversal en los proyectos donde participo: comunicación, diseño de producto, calidad del aire, alimentación sana, movilidad sostenible, estrategia creativa, naturaleza y biodiversidad, cambio climático, slow life, etc.

La aplicación a la tarjeta todavía le dio más sentido al logotipo. Respondiendo al criterio de diseño ‘Menos es más’, es una tarjeta que facilita la interacción y la creación de experiencias con el usuario. A través suyo, gracias al troquelado del logotipo, te permite ver el cielo, el tierra, vegetación, la ciudad, otra persona, etc. Además, a quien se la das, puede tener la brillante idea de reseguir el agujero y dejar impreso en sus notas de la reunión el logotipo. En esto no caí hasta que un colega lo hizo y dije: ‘Et voilà!’.

Como dice Lapage, se trata de una ‘interpretación subjetiva a partir de un símbolo gráfico universal que evoca el  reciclaje, la reutilización, la economía circular y el ecodiseño’. Pero no se acaba aquí. Las tarjetas están impresas en Papel Coccon, 100% reciclado con certificación FSC y etiqueta ecológica europea (que tiene  en cuenta criterios ambientales y de  rendimiento en todo el ciclo de vida del papel, desde la producción, utilización  y la eliminación final). Además cuenta con otras certificaciones como la ISO 14.001 (Sistema de Gestión Ambiental), la ISO 9.001 (Sistema de Gestión de Calidad) y la ISO 9.706.

Además, en la tarjeta, se ha aplicado una sola tinta (eso sí, no vegetal, ya que se hizo en láser al tratarse de pocos ejemplares, sino se hubiera impreso en offset y las tintas  aplicadas serían vegetales). Pocas impresiones, porque no se trata de repartir tarjetas ‘a mansalva’, pero sí las suficientes como para transmitir los valores que intento aplicar en los proyectos en los que participo.

Y el troquel del logotipo resulta una manera inocua, sin utilizar tinta, de potenciar  la expresión gráfica quitando materia en lugar de añadir recursos. Less is more, de nuevo.

En definitiva, me siento muy satisfecha de mi nueva marca personal. Responde a todo el que quiero transmitir y da pie a la imaginación porque cada cual que vea lo que quiera. Poco pretenciosa pero con valores. ¿Os gusta?

De un blog a un web

Hace más de 10 años que el blog Quincalla existe. Años en los que el propio blog ha evolucionado de un espacio para mostrar productos de joyería reciclados a mostrar opinión y comunicar conceptos y experiencias. En todo este tiempo he tenido la ayuda incondicional de un gran profesional, en Joan Aguadé, a quien agradezco su apoyo en la evolución del diseño y mantenimiento del blog (¡prometo reducir la medida de las imágenes a partir de ahora! y por fin te dejo tranquilo).

Después de todo este tiempo, Quincalla crece y pasa a formar parte de mi nueva web: anavillagordo.com (donde estais ahora mismo). Como freelance que soy, ahora mismo, necesitaba un espacio donde explicar también qué hago, cómo y por qué y por eso el blog Quincalla ha dado paso a un espacio web donde también se dará cabida a experiencias profesionales, explicadas en el formato de post.

Para hacer este cambio contacté con Anna y Daniel de PimPamPum. Enseguida nos pusimos de acuerdo en cómo plantearíamos el nuevo espacio web y ‘manos a la obra’. La web ha resultado ser como la marca, sencilla, transparente y como yo, bastante ordenada. Además, le hemos sacado partido a la nueva marca y hemos jugado con las ilustraciones hechas por Jordi Brunet para darle vida a la Home y a los encabezados. Y aquí estamos alojados: nuevo dominio, nueva organización, pero en realidad la esencia de Quincalla permanece como parte de un todo.

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